Steppenwolf

Y caminamos encontrándonos sin reconocernos, dejamos vida en cada objeto que se topa en el camino, posterior lo olvidamos para poder continuar el viaje hacia nosotros mismos, durante el cual, muy a pesar de los personajes que contribuyen mostrándonos algunas de nuestras piezas, la frustración de no poder determinar nuestra forma final destruye el entusiasmo del pequeño progreso, ese inmenso rompecabezas que representamos mientras nos esforzamos en respirar a un mundo que nos resulta hostil desde su más pura esencia, por no tener un juez justo, algo que en definitiva no existirá, empero, siempre estamos exigiéndolo, no deja otra opción más que crear una capa extra a la superficie, para poder caminar sin esa pesadez inherente a la obligación de vivir. El lobo estepario, sólo para locos, la entrada cuesta la razón.

¡Ah, no es fácil hallar ese rastro de Dios en medio de esta vida, en medio de esta centuria tan conformista, tan burguesa, tan carente de espiritualidad, a la vista de estas arquitecturas, de estos negocios, de esta política, de estos hombres! ¿Cómo no había yo de ser un lobo estepario y un pobre ermitaño en medio de un mundo, con cuyos fines y deleites no estoy de acuerdo ni me atraen?
Para nada sirve pensar, ni decir, ni escribir nada humano, no tiene sentido dar vueltas a buenas ideas dentro la cabeza; para dos o tres hombres que hacen esto; hay día por día miles de publicaciones, discursos, sesiones públicas y secretas, que aspiran a lo contrario y lo consiguen.

¡Ah, no es fácil hallar ese rastro de Dios en medio de esta vida, en medio de esta centuria tan conformista, tan burguesa, tan carente de espiritualidad, a la vista de estas arquitecturas, de estos negocios, de esta política, de estos hombres! ¿Cómo no había yo de ser un lobo estepario y un pobre ermitaño en medio de un mundo, con cuyos fines y deleites no estoy de acuerdo ni me atraen?

Para nada sirve pensar, ni decir, ni escribir nada humano, no tiene sentido dar vueltas a buenas ideas dentro la cabeza; para dos o tres hombres que hacen esto; hay día por día miles de publicaciones, discursos, sesiones públicas y secretas, que aspiran a lo contrario y lo consiguen.

Hermann Hesse, Premio Nobel de Literatura 1946

No Comments yet

RSS feed for comments on this post.

Sorry, the comment form is closed at this time.

GimpStyle Theme design by Horacio Bella.
Entries and comments feeds. Valid XHTML and CSS.