Arcelia

Ese inconfundible tríptico: mal olor, mala educación y mal gusto. Aun expulso humo de mi pecho y quito cenizas de mis hombros pero sobreviví. Es un alivio salir ileso de ese pozo de ambigüedades y contradicciones que me mostró cara a cara un poco de la diversidad-retraso-social de este planeta. En verdad no los culpo, pero no los expió de ser unos simios carentes de las convenciones sociales mas sencillas, básicas y enormemente ligadas al sentido común existentes en este mundo, bueno, la parte que yo conocía del mundo.

Si me pidieran que definiera al pueblo de Arcelia de manera fría en una sola palabra, instintivamente e instantáneamente contestaría POLVO, para mi fortuna no abro mucho la boca, tan solo para las dos necesidades básicas del ser humano, comer y mentir, pero las veces que lo hice sentí que una enorme capa de polvo envolvía mi garganta y no desaparecía hasta después de un tiempo, ya que la consumía por completo. Desconozco el contenido vitamínico o que tan nutritivo es el polvo, pero me siento sano y no presente prognosis de alguna enfermedad ya conocida por alguna ciencia terrestre, estando en ese desierto eso es logro.

Me transforme en un misterio con extremidades que deambulaba con pálido rostro y actitud alienígena por ese pueblo, ahogado en miradas envenenadas de prejuicio y desprecio, ignoraban por completo mi simpatía-empatía y buen sentido del humor que mostré cuando cruzaba comunicación con esos primates que me provocaban una terrible dispepsia, pero que disimulaba con mucha habilidad. Ahora soy capaz de conversar con Copérnico y converger emocionalmente, se lo que sintió cuando trato de doblar un paradigma bien establecido en un pueblo con sus cabezas dentro y rebasando su propio esfínter. Aunemos a este rol de bicho raro el traer en el hombro un perico viejo, de filosofía vulgar y barata que no dejaba de repetir cosas que yo inocentemente había descubierto a mis veinte años de edad y que repitió a diestra y siniestra como dignos axiomas que desaparecerían la niebla de mis pensamientos.

Aun siento las nauseas.

En fin, en términos generales creo que el mapamundi se adornaría de narcisos si quitaran ese soez pueblo del mapa.

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